Preservativo Femenino – Uso y Eficacia

El preservativo femenino es un anticonceptivo de barrera exclusivo para la mujer y el único de su clase que previene enfermedades de transmisión sexual ya que es capaz de cubrir los genitales, cosa que el condón masculino no hace al 100%.

Al igual que los preservativos masculinos, su composición viene dada según el fabricante y comercializador del mismo, por lo que látex y poliuretano son los materiales más empleados.

Cabe decir, solamente sirven para un coito,o sea, que son para usar una vez. Lo bueno es que permite colocárselo hasta 1 hora antes de tener relaciones sexuales sin mermar su eficacia. Esto se convierte en una ventaja ya que no resta la espontaneidad del condón masculina, y además, permite insertárselo en unas condiciones correctas y con más calma, asegurando a la mujer su buen uso.

Su forma está diseñada para adaptarse a la vagina y el área vulvo-perineal, donde se encuentran los sistemas de fijación. No es excesivamente complejo, sino que se trata de una bolsa transparente prelubricada como si fuese un condón de mayor tamaño con la diferencia que tiene dos anillos en cada uno de sus extremos.

Estos 2 extremos se definen como:

  • Interno: menor diámetro. Es cerrado, como si fuese el análogo a la bolsa de recogida de semen del preservativo masculino. Su colocación es interna
  • Externo: mayor diámetro. Se coloca cubriendo la zona de la vulva.

¿Cómo se coloca el preservativo femenino?

La aplicación del condón femenino es lo más parecido al procedimiento que emplea la mujer para colocarse el tampón durante el período menstrual:

  • Con la punta de los dedos se coge en forma de pinza el extremo interno y se introduce en la vagina hasta adaptar la parte del saco vaginal.
  • El anillo externo se extiende cubriendo los genitales y cubriendo el perineo.

Colocación del condón femenino

¿Qué ventajas e inconvenientes tiene el condón para la mujer?

La parte negativa de este método radica en la dificultad para colocárselo, aunque a medida que se adquiere experiencia ya no resulta un problema. Otros inconvenientes son:

  • Precio: más elevado que el preservativo masculino.
  • Posible reducción de la sensibilidad de la mujer al cubrir demasiado los genitales externos. La máxima preocupación en las relaciones es que la zona del clítoris no pierda su capacidad de recibir estímulos.
  • Se puede mover durante el coito.
  • Al tener que ponérselo antes, si luego no hay coito, el preservativo tendrá que desecharse de todas formas.

Como ventajas del sistema, se encuentran:

  • Reversibilidad.
  • Prevención contra el virus del SIDA.
  • Prevención contra el papiloma humano.
  • Protección contra el condiloma (lesiones vulvares).
  • Exclusivo de la mujer.
  • Regula la natalidad.

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